Voltea y observa perdidamente como una bandera roja ondea frenéticamente… recuerda…
Él se paró firmemente frente al mar, como si lo desafiara… el viento es fuerte, el cielo nublado y las olas mas grandes que haya presenciado incitan al temor; en la arena ondean furiosas las banderas rojas, las pocas personas que habitan la playa no se atreven a irrumpir su lógica advertencia… excepto él.
Encaminado por el gusto de demostrarse a si mismo su valor o hacer cosas estupidaz se adentra a las atemorizantes aguas… las olas, le gusta romper las olas, escabullirse por sus faldas y adentrarse para no ser azotado por ellas.
Nada veloz pero con dificultad y al filo de la cúspide elevada logra pasar sin problemas mayores, está mar adentro, lo difícil ya pasó… esta a salvo. Ayudado de una nueva ola retorna a la playa, pero le cuesta llegar, la corriente es un poco mas fuerte y las olas son mas continuas, toca tierra firme, por su glorioso éxito esta sonriente, esta agitado pero no cansado por lo que también esta insatisfecho; fue muy fácil vencer al mar, creyó que seria peligroso, creyó que sería un mayor reto.
Da media vuelta, sonríe y confiado decide adentrarse de nuevo, ahora un poco más cerca de donde las aguas golpean furiosas.
Avanza con precaución y tensas brazadas… algo cambio, el viento es mas frió, la corriente es más fuerte, la ola parece cada vez mas lejana, más inalcanzable al elevarse… el mar le ha tendido una trampa y él ha picado el anzuelo.
Al fin, llega a la punta, pero es tarde… muy tarde, no queda mas avanece para él, solo caer, por un instante el tiempo decide honrar el espectáculo haciéndolo mas lento, estira su brazo observa como sus dedos pasan la punta y ahora… el descenso, cierra los ojos, trata de respirar profundo pero le es imposible sin tragar agua, cae… justo cuando toca el agua la ola asota su efímero cuerpo sumergiéndolo profundo… muy profundo, la corriente lo atrapa y le da vueltas no existe un arriba o un abajo, no existe la calma, abrir los ojos no ayudará de mucho pues todo es confuso, todo pasa muy rápido, el aire se agota, tiene que salir pronto. Logra detener los giros y nada hacia donde cree que es la superficie, mas vale que así sea, no hay margen de error, abre los ojos, ve el agua mas clara, el tiempo se agota… por fin, saca sus manos del agua, ahora solo resta la cabeza y justo cuando conseguirá el preciado oxigeno el mar le juega una mala broma sumergiéndolo de nuevo por la llegada sorpresiva de una nueva ola.
Misma situación, diferente resistencia, el corazón… el corazón bombea estrepitosamente reclama su oxigeno, los ojos mas abiertos que nunca por la aterradora sorpresa, los brazos cansados y las piernas que se niegan a responder, acto reflejo, abre la boca para respirar, pero solo consigue agua… es así?, es así cómo terminará todo?? se pregunta… No!!! Se niega a ser vencido, a quedar en el olvido y dejar a los que ama; lentamente los brazos toman fuerza, se abren paso duro a la superficie, las piernas solo se mueven sin sentido, él solo piensa en respirar, en salir, en vivir… camino a el escape de los turbulentos brazos del mar va rogando que no lo espere otra ola que lo mande a su perdición.
Nuevamente sus manos sienten la frescura del aire y esta vez logra que su cabeza sea testigo de dicho acontecimiento y respira inmediatamente, una bocanada tal que se hace sonora y con ella viene un poco de energía. Esta de frente a la costa, escucha un trueno constante, es la ola que se desase sobre él, respira lo más que puede, lo que la ola tarda ocultarlo; ahora esta preparado, se aferra al plan, no tiene caso tratar de salir a la playa si las olas siguen golpeando, nada hacia a tras, medio giro y salir por donde las olas apenas se forman.
Éxito!!, esta en aguas un poco mas calmadas, pero esta cansado, ha tragado mucho agua y quiere vomitar, las piernas no lo mantendrán por mas tiempo a flote, debe de salir, aprovechar la primera ola y salir.
Aún falta un último esfuerzo, vamos!!! le exige a su cuerpo, una elevación, una oportunidad, nada agotado pero sin desistir, el mar aún quiere jugar con él, la corriente lo quiere devolver a la infinidad de las aguas y quedar atrapado a medio camino es fatal.
Por fin!! Sus pies son testigos de la suavidad de la arena, camina afuera del agua, tembloroso, agitado, espantado… pero sonriente. Se voltea y se deja caer, ahora seriamente piensa que después de todo tuvo su preciado reto, que el mar es engañoso, que es embustero, pero no hay razón de temerle… solo de respetarle.
Voltea y observa perdidamente como una bandera roja ondea frenéticamente…
jueves, 14 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Sencillamente... maginifica historia!!
ResponderEliminarTe quiero niñoo!!!
te extraño!!
JAJA! ahora entiendo por qué dices que a la playa no más a descansar jejejeje
ResponderEliminarjajaja te ndaba cargando la chin....ita carajo jajaja menos mal saliste, no te arriegues tanto a lo ahi no mas, jejeje cuidate bro, muy bien narrada tu entrevista con poseidon y su hogar.
ResponderEliminar